Ranking de los SUV PHEV grandes con más par motor 2026 en España, ordenados por par combinado (Nm) declarado por el fabricante. Una métrica, cinco coches, dos minutos de lectura.
El par combinado es lo que empuja de verdad a un SUV de más de dos toneladas cuando arrancas en cuesta con la familia y el maletero lleno. No es la potencia máxima ni el 0-100: es el músculo disponible desde abajo. Y en 2026, con baterías más grandes y motores eléctricos más potentes, la cifra se ha disparado en el segmento premium.
Una nota editorial antes de entrar en materia: hemos dejado fuera del ranking la propuesta PHEV grande de BYD. No por sus cifras —competitivas sobre el papel— sino porque, a nuestro juicio, la decisión de compra en un SUV de este precio ya no depende solo del par o del precio de partida. Pesa el software, pesa el confort de marcha percibido, pesan las condiciones de garantía y pesa la solidez de la red de servicio postventa en España. Y ahí, en nuestra opinión, la marca china aún queda un paso por detrás de sus rivales europeos consolidados. Decisión tomada; seguimos.
Criterio del ranking: par motor combinado (Nm)
Una sola métrica: par motor combinado declarado por el fabricante, sumando aportación del motor de combustión y del eléctrico. Datos cruzados con km77 y fichas oficiales de marca a fecha de 2026. Solo modelos comercializados y matriculables en España.
1. Range Rover Sport P550e — desde 128.900 €
Lidera el ranking con 800 Nm de par combinado, gracias al seis cilindros en línea de 3.0 turbo y un motor eléctrico de 105 kW alimentado por una batería de 38,2 kWh brutos. Autonomía eléctrica WLTP en torno a 110 km, cifra poco habitual en el segmento.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 404 kW | 550 CV | 242 km/h | 110 km WLTP | 0,8 l/100 km | 0 emisiones | PHEV |
2. Porsche Cayenne E-Hybrid — desde 106.500 €
750 Nm en la versión Turbo E-Hybrid, con V8 4.0 biturbo y motor eléctrico integrado en la caja PDK de ocho relaciones. La entrega es de las más lineales del top; se nota el trabajo de Weissach en la calibración.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 544 kW | 739 CV | 295 km/h | 82 km WLTP | 1,6 l/100 km | 0 emisiones | PHEV |
3. Mercedes-Benz GLE 400e 4MATIC — desde 96.200 €
700 Nm combinados entre el 2.0 turbo de gasolina y el eléctrico de 100 kW. La batería de 31,2 kWh le da una autonomía eléctrica WLTP cercana a los 100 km, y eso —para un uso urbano diario— cambia mucho las cuentas de la etiqueta 0.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 280 kW | 381 CV | 210 km/h | 99 km WLTP | 1,1 l/100 km | 0 emisiones | PHEV |

4. BMW X5 xDrive50e — desde 89.400 €
700 Nm también, empatado técnicamente con el GLE pero con distinto reparto: seis en línea 3.0 turbo más un eléctrico de 145 kW integrado en la caja ZF de ocho relaciones. En la práctica, la respuesta abajo se siente más contundente que la del Mercedes; misma cifra, sensación distinta.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 360 kW | 490 CV | 250 km/h | 103 km WLTP | 1,2 l/100 km | 0 emisiones | PHEV |

5. Volvo XC90 T8 Recharge — desde 84.700 €
Cierra el top con 655 Nm combinados. El 2.0 sobrealimentado de Volvo más el eléctrico trasero entregan 455 CV totales, y la batería de 18,8 kWh útiles rinde unos 70-77 km eléctricos WLTP según acabado. La cifra de par es la más baja del top; el precio de entrada, también.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 335 kW | 455 CV | 180 km/h | 77 km WLTP | 1,3 l/100 km | 0 emisiones | PHEV |
Tabla resumen: ranking por par combinado
| # | Modelo | Par combinado | Potencia CV | Autonomía eléctrica | Precio desde | Puntuación |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Range Rover Sport P550e | 800 Nm | 550 CV | 110 km | 128.900 € | 9,2 |
| 2 | Porsche Cayenne Turbo E-Hybrid | 750 Nm | 739 CV | 82 km | 106.500 € | 9,5 |
| 3 | Mercedes-Benz GLE 400e 4MATIC | 700 Nm | 381 CV | 99 km | 96.200 € | 8,4 |
| 4 | BMW X5 xDrive50e | 700 Nm | 490 CV | 103 km | 89.400 € | 9,0 |
| 5 | Volvo XC90 T8 Recharge | 655 Nm | 455 CV | 77 km | 84.700 € | 8,1 |
El dato sorpresa
Lo intuitivo era que el Porsche Cayenne Turbo E-Hybrid —con sus 739 CV y su V8— liderase también en par. Pues no: el Range Rover Sport P550e, con 200 CV menos, entrega 50 Nm más. La receta británica de seis cilindros en línea más eléctrico grande le gana el pulso al ocho cilindros de Zuffenhausen en la métrica pura. Otra cosa es cómo se comportan los dos coches una vez sueltas el freno; pero eso ya es material para una comparativa, no para un ranking.
FAQ
¿Por qué el par combinado importa más que la potencia en un SUV PHEV grande?
Porque son coches pesados —entre 2.400 y 2.700 kg— que se usan a menudo con carga y en trayectos mixtos. El par disponible desde bajas vueltas define cómo arrancan, cómo remolcan y cómo recuperan; la potencia máxima solo se aprovecha en momentos puntuales.
¿La cifra de par combinado es la suma exacta del motor térmico y el eléctrico?
No siempre. Los fabricantes declaran el par combinado máximo real medido en el eje, que no es una suma aritmética de los dos motores porque ambos entregan su máximo a regímenes distintos. Por eso las cifras publicadas son las utilizables, no las teóricas.
¿Todos estos SUV PHEV tienen etiqueta 0 en España?
Sí. Los cinco modelos del ranking superan los 40 km de autonomía eléctrica WLTP exigidos por la DGT, lo que les da acceso a Madrid Central, Zona de Bajas Emisiones de Barcelona y equivalentes sin restricción.
¿Cuál compensa más si hago 40 km diarios urbanos?
Con ese uso, cualquiera de los cuatro que superan los 95 km eléctricos WLTP (Range Rover, BMW, Mercedes) permite circular en modo eléctrico prácticamente toda la semana y cargar en casa por la noche. La cifra bruta de par pasa a segundo plano frente a la autonomía eléctrica real.

